
Crean ropa inteligente que puede medir la presión arterial en tiempo real
Un nuevo tejido inteligente permite monitorizar la presión arterial durante el ejercicio sin baterías ni dispositivos voluminosos.
La evolución de la tecnología portátil está dando un nuevo paso con el desarrollo de una ropa inteligente deportiva capaz de monitorizar la presión arterial en tiempo real sin necesidad de baterías integradas. El avance abre la puerta a una nueva generación de prendas conectadas que podrían revolucionar el entrenamiento de atletas, la medicina deportiva y la monitorización continua de la salud.
Investigadores de la National University of Singapore, la University of Arizona y la Tsinghua University desarrollaron un sistema textil capaz de alimentar sensores corporales utilizando la energía de un teléfono inteligente cercano. Los resultados fueron publicados en la revista científica Nature Electronics.
El siguiente paso de los wearables
Durante la última década, relojes inteligentes, pulseras deportivas y otros dispositivos portátiles han popularizado el seguimiento de variables como la frecuencia cardíaca, el sueño o la actividad física. Sin embargo, la mayoría de estas soluciones dependen de baterías que añaden peso, limitan la autonomía y requieren recargas frecuentes.
La nueva propuesta elimina esa barrera mediante una red de sensores ultrafinos integrados directamente en el tejido. Estos sensores se adhieren a la piel y recopilan información fisiológica sin afectar la comodidad del usuario ni alterar la flexibilidad de la prenda. El resultado es una camiseta o prenda deportiva capaz de comportarse como una plataforma de monitorización médica continua mientras mantiene la apariencia y funcionalidad de una pieza textil convencional.
Cómo funciona el tejido inteligente
La innovación se basa en sensores epidérmicos, dispositivos extremadamente delgados diseñados para captar señales fisiológicas directamente desde la superficie de la piel. Todos los sensores están conectados mediante un tejido inteligente fabricado con metamateriales, estructuras diseñadas para controlar la transmisión de energía y datos de manera altamente eficiente.
En lugar de incorporar una batería propia, la prenda recibe energía inalámbrica desde un teléfono móvil cercano. Al mismo tiempo, transmite los datos recogidos por los sensores al dispositivo para su procesamiento y visualización en tiempo real. Una de las principales novedades del sistema es que utiliza canales independientes para la transferencia energética y la comunicación de información, reduciendo interferencias y mejorando la precisión de las mediciones.
El sistema fue diseñado específicamente para medir la presión arterial sistólica, uno de los indicadores más importantes para evaluar la salud cardiovascular. Tradicionalmente, esta medición requiere el uso de manguitos inflables que comprimen temporalmente el brazo para registrar la fuerza con la que la sangre circula por las arterias durante cada latido.
La nueva tecnología permite obtener información similar de forma continua, incluso mientras la persona camina, corre o realiza actividad física intensa, algo especialmente valioso para deportistas profesionales y entrenadores. La capacidad de monitorizar parámetros fisiológicos en movimiento podría mejorar la detección temprana de anomalías cardiovasculares, optimizar los programas de entrenamiento y ofrecer datos más precisos sobre el rendimiento físico.
Más allá del deporte
Aunque el potencial inmediato de esta innovación se encuentra en el alto rendimiento, sus aplicaciones podrían extenderse a numerosos ámbitos de la salud. La monitorización constante de signos vitales es una herramienta cada vez más relevante para la medicina personalizada, especialmente en pacientes con enfermedades cardiovasculares o personas que requieren seguimiento médico frecuente. Además, al eliminar componentes rígidos y baterías integradas, las prendas resultan más ligeras, cómodas y fáciles de utilizar durante largos períodos de tiempo. Otra ventaja significativa es su mantenimiento. Al no incorporar una fuente de alimentación dentro de la tela, la prenda puede lavarse con mayor facilidad y sin los riesgos asociados a los dispositivos electrónicos convencionales.
El desarrollo de sensores epidérmicos integrados en tejidos representa una nueva etapa en la convergencia entre moda, tecnología y salud digital. Los investigadores consideran que la misma arquitectura podría adaptarse en el futuro para medir otros parámetros fisiológicos más allá de la presión arterial, ampliando las capacidades de diagnóstico y seguimiento remoto.
A medida que los dispositivos conectados evolucionan, las prendas inteligentes podrían convertirse en plataformas permanentes de recopilación de datos biométricos, transformando tanto el deporte profesional como la atención sanitaria. Lo que hoy es un prototipo experimental podría marcar el inicio de una nueva generación de ropa capaz de monitorizar el cuerpo humano de manera continua, discreta y prácticamente invisible para quien la lleva puesta.










