
Biotecnología mexicana genera energía con microalgas
Los biopaneles de microalgas de Greenfluidics capturan CO₂, generan oxígeno y producen hasta 160 watts por hora, integrándose al diseño urbano.
A medida que las ciudades concentran a más del 50% de la población mundial, la presión sobre los recursos y el medio ambiente impulsa la búsqueda de soluciones urbanas más sostenibles. Frente a retos como el cambio climático y la contaminación, surgen tecnologías innovadoras que integran ecología y arquitectura. Una de las propuestas más prometedoras en este ámbito son los biopaneles solares desarrollados por la empresa mexicana Greenfluidics, una solución que convierte a los edificios en agentes activos del entorno, capaces de generar energía, capturar dióxido de carbono y producir oxígeno.
Estos paneles, compuestos por microalgas y nanopartículas de carbono, realizan simultáneamente dos procesos: las algas capturan CO₂ y liberan oxígeno mediante fotosíntesis, mientras las nanopartículas convierten la radiación solar en energía térmica, generando hasta 160 watts por hora por metro cuadrado. Además, los sensores incorporados permiten medir la cantidad de carbono absorbido, lo que abre la puerta a esquemas de compensación como los bonos de carbono, así como al aprovechamiento de la biomasa para jardines verticales o huertos urbanos.
Diseñados para ser versátiles y visualmente atractivos, los biopaneles pueden funcionar como techos, ventanas, muros o incluso elementos decorativos, lo que los hace ideales para su integración en edificios ya existentes sin requerir grandes modificaciones. Para arquitectos, urbanistas y desarrolladores, esta tecnología representa no solo una herramienta ecológica, sino también un elemento diferenciador en el mercado inmobiliario comercial y de eventos, en un contexto donde la sostenibilidad comienza a convertirse en una ventaja competitiva real.
A diferencia de otras tecnologías sustentables que pasan desapercibidas, los biopaneles están concebidos para ser visibles y generar conciencia ambiental desde lo cotidiano. “Solo si la gente convive con esta tecnología y entiende su impacto, lograremos que sea adoptada de manera masiva”, afirma Adán Ramírez, CEO de Greenfluidics, quien fue reconocido por el MIT Technology Review como uno de los 35 innovadores menores de 35 años en América Latina.
Pese al potencial de su invención, Ramírez reconoce que el mercado mexicano aún es reticente a adoptar soluciones tecnológicas sustentables. Sin embargo, Greenfluidics ha encontrado mayor receptividad en países como Canadá, Colombia y Hong Kong, e incluso ha despertado el interés del sector espacial ruso y de la Agencia Espacial Mexicana.
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